Este viernes pusimos rumbo a la Val d’Aran, para disputar la última prueba de la primera parte de la temporada. Una carrera de 32km y 2.100m de desnivel positivo nos esperaban con inicio y final en la ciudad de Vielha.

Major de la UTMB

Val d’Aran acogía la final continental de la UTMB World Series europea. Esto prometía un gran nivel de atletas que tomarían la salida en las diferentes pruebas que se desarrollarían desde el jueves hasta el domingo. La Experiéncia d’Aran tendría lugar el domingo, siendo la última del fin de semana.

La preparación

Prueba más larga desde que competimos en Jumilla, en la Barbudo Trail de 34km. Después de ésta, nos habíamos centrado en ganar velocidad (para el 10K de Valencia) y potencia en subida (para los campeonatos de España de Subida vertical y Classic), encadenando un poco de fondo para llegar con suficiente soltura al Campeonato de España por Federaciones (27km con 1400+) y a la media maratón del Mont Blanc (24km con 1700+).

Ahora solo quedaba aumentar un poco los kilómetros, teniendo suficiente fondo para poder afrontar especialmente el desnivel que iba

 

a acumularse en la última prueba, dentro del calendario de UTMB World Series.

Los 2.100+ serían un reto, más si cabe teniendo en cuenta que 1.100+ se acumularían en la parte final, en apenas 10km, de los que 4 serían la subida, y los 6 restantes una bajada sin tregua hasta meta.

Para ello nos preparamos entrenando súbidas con el máximo desnivel posible, en Yecla, y sumando algunas salidas de más de 2 horas y cuarto que nos asegurara acostumbrar fisiológicamente al cuerpo para estos tiempos. Lo peor: el calor. Entramos en una estación especialmente dura para los corredores, en las que las salidas cortas y a primera hora de la mañana se llevan bien, pero pasar de las 2 cuando el sol ya quema a las 10 de la mañana, es complicado, y más en mi zona, sureste español, en el que estamos notando considerablemente el aumento de las temperaturas, a lo cual nuestros cuerpos no están preparados para soportar.

Igualmente, cumplimos y conseguimos sacar todos los entrenamientos planificados.

El recorrido. Track oficial de Wikiloc.

El recorrido se dividía en dos partes bien diferenciadas: los primeros 18km con 1000+ de desnivel positivos, y la segunda, con aproximadamente 12km y 1100+ de desnivel (positivo y negativo).

La primera parte fue más tendida, con dos subidas bien marcadas en el kilómetro 3 y en el 12, que, aunque con alguna pendiente del 40%, el resto se podía correr casi en su totalidad y los ritmos fueron rapidísimos (aquí os dejo el enlace a Strava de la Actividad para que os hagáis una idea).

Entre medias de esas dos subidas, una pista forestal por el valle en la que se podía correr mu

y bien, con una pendiente media del 7% pero que parecía menos por la facilidad técnica del terreno.

Algo similar nos encontraríamos tras esa segunda subida, pero con ligera pendiente negativa, hasta llegar al km 18, en el que comenzaría la subida “vertical”, con una primera parte de 600+ que se podrían hacer corriendo casi en su totalidad, y una segunda, donde acumularíamos el resto del desnivel, en la que si que tocaría echarse las manos a las rodillas en un par de ocasiones.

Finalmente, la bajada, técnica en sus primeros 500 metros pero después bastante sencilla, por prados, sendas muy limpias, alguna que otra pista forestal, y tramos en bosque muy muy bonitos.

Una vez terminada, nos encontramos ya en la misma Vielha y apenas quedan 500 metros para llegar al centro y terminar la ruta.

Aquí os dejo el enlace oficial de wikiloc por si vais por allí y os apetece hacerla. Estoy seguro de que os encantará.

 

 

La prueba

Muchas veces establecemos una estrategia, pero no siempre podemos ejecutarla tal como la hemos diseñado (no siempre o… ¿nunca?).

Son tantos los factores a tener en cuenta que cuando uno cambia, puede cambiar todo el resto. Además, debido a las lluvias de los días anteriores, algunas de las pruebas fueron canceladas y muchos de los corredores de ellas pudieron apuntarse a la EXP. Eso hacía que perdiera el control de los rivales a los que me enfrentaría. Había muchos que no conocía, la mayoría.

En un principio, tenía pensado salir conservador, sin desgastarme, con el único objetivo de llegar con piernas a la segunda parte de la carrera. Sin embargo, muy pronto me vi en segunda posición, y no tardé mucho en pasar a ser primero (en la primera subida, sobre el kilómetro 5).

Era una situación que no me resultaba especialmente agradable en un punto tan temprano, ya que al final cuando estás tirando del grupo te desgastas más y no controlas tan bien las fuerzas. Por lo tanto, decidí poner un ritmo en el que me sintiera cómodo (a lo que ayudó que el día anterior hubiera hecho esa misma subida y supiera que sensaciones tuve el sábado en comparación al domingo). Me encontraba bien y por lo tanto, no había motivo para perder la primera posición.

La primera bajada llegó y con ella la segunda sorpresa de la prueba: hay muy buenos bajadores en esta carrera, me lo acaban de demostrar. Coroné destacado el mirador, nombre que recibe el punto más alto de nuestra primera ascensión, pero bajando pronto me pillaron el segundo y el tercero, Miguel Arsenio, de HG- AML sport y Jesús María Alegría, de a4xkm. Demostraron ser muy buenos bajadores, pero también es cierto que, en ese momento, quise utilizar la bajada para recuperar, con cabeza fría para poder continuar con el plan inicial. Así fue, y en el llano conseguí pillarlos de nuevo y sobrepasarlos en la segunda subida, en la que sí decidí arriesgar, para asegurarme un tiempo de “seguridad” que me permitiera no volver a ser alcanzado en la segunda bajada y conseguir más margen todavía en el llano que venía a continuación que sabía se me daría bien. Et voilà, funcionó.

Llegué a la parte más dura con bastantes minutos de ventaja, y lo que es mejor, con fuerzas para plantearme una ascensión rápida con la esperanza de coronar y tener la suficiente entereza para afrontar los kilómetros de bajada.

La subida se dio muy bien, coincidí con público que también estaban subiendo y que me pudieron dar alguna referencia de los tiempos que se estaban manejando en los primeros puestos. Me aseguraban que llevaba ventaja, pero más que relajarme, esto me dio fuerzas para seguir y poner en práctica todo el entrenamiento y esfuerzo desarrollado los meses previos.

Justo al encarar el tramo intermedio en el que se podía correr un poco más y que daba un respiro al tren inferior, empecé a sentir algo que rara vez me ocurre. La tercera sorpresa: sensación de rampa en el isquio izquierdo. Pues bien, me dije: “aquí puede estar la resolución de la carrera, o lo controlas y sales airoso, o te controla a ti y te paraliza. Así que, tranquilo, respira, pastilla de sal, y ritmo constante”. Pues bien, creo que os imagináis que situación se terminó dando: el cuerpo respetó, llegamos a cima, y encaramos la bajada que, para seros sincero, se me hizo larga, muy larga. Pero creo que a mi y a todos, incluso a los mejores bajadores, porque en ese punto de carrera, la musculatura ya no está nada fresca y el desgaste muscular es muy muy grande en bajada, sobre todo en días como el domingo, donde el calor fue protagonista.

 

Resultado

Tras todo lo anterior, tras 3 horas de puro Trail running, llegamos a Vielha, y empezamos a escuchar el ruido ensordecedor de las manos contra las vallas de la recta final. Y visualizamos la campana, la mítica campana de esta carrera, que los días previos hemos pensado en tocar, no ya siendo primero, sino llegando sanos a meta. Pero en esta ocasión sí, toca tocarla el primero, sintiéndonos plenos y satisfechos del día D, pero, sobre todo, de aquello que llevamos a la espalda y que nos ha conducido a estar ahí, en ese preciso instante.

Muchísimas gracias a la organización por la excelente organización, al público que lo dio todo a nuestra llegada, y a Depa Runner por darme el micrófono unos minutos para poder agradecer a todos los que estaban allí, especialmente a mis padres. ¡GRACIAS!

 

Los pódiums

El nivel de chicas fue especialmente alto, siendo primera Nuria Gil, del equipo Asics, segunda María Fuentes, y tercera Mireia Pons del Brooks Trail Running. Muy destacable también el puesto de Rosa Lara, Rosita, del Lurbel Team.

En lo que a mi me toca, 1º con 2 horas 56’ y 18”, siendo segundo Jesús María Alegría con 3 horas 1’ 01” y tercero el Argentino Diego Ramón, de Adidas Argentina, con 3 horas 6’ y 38”.